Lectura

Ciervos

Por Brunini · Argentina · Poesía

Nos quitaron la tierra
inundándonos con deudas;
sembrábamos oro y
cosechábamos miseria.

Nos pasábamos la vida
produciendo comida,
que no podíamos comprar,
para los amos de la feria.

Ciervos de la gleba.
Cinco generaciones enteras,
trabajando la misma parcela,
para contentar la mesa ajena.

Sin título de propiedad alguno
ni derecho que reconociera
que alguna piedra nos perteneciera;
por jamas financiar una guerra.

Siempre sometidos al designio
del uniforme y la espada,
que nos acariciaba con el filo
en la espalda rota y corvada.

Nos trataban como animales;
les valíamos menos que una jarra.
Tan reemplazables y desechables,
como la suela que nos pisaba.

Pero aprendimos, por casualidad,
a entender el poder de la palabra.
Comenzamos a contarnos,
la realidad que nos acuciaba.

Descubrimos que éramos
muchos más de los que se pensaban;
en cantidad y valor; número y fuerza;
para tomar nuestra tierra y el control.

Nos unimos y combatimos
contra el ejercito del opresor
bajo un mismo himno y
trapos de igual color.

Ganamos. Como ganan las mayorías,
cuando pelean unidas, por una causa
que sienten propia y les beneficia.
Forjamos una gran familia.

Un clan organizado entre iguales
que no responde sino a propios planes,
con intereses comunes determinados
por el desarrollo del lar que nos atañe.

Construimos nuestro propio destino,
decidiendo como pueblo unido,
jamás olvidando de donde venimos y
teniendo claro hacia donde vamos.

Seguimos siendo ciervos y esclavos,
pero de otro amo; ahora lo somos
de nuestra gente, nuestro porvenir,
nuestras reglas ¡Nuestra tierra!

No fue la espada sino la palabra
que nos abrió la cabeza y tocó el alma.
Nos dio libertad, voluntad y fuerza,
para llevar a cuestas, la sagrada tarea.

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Comentarios

Laura Acosta

Felicitaciones. Poesía libertaria.