He solicitado la suprema ayuda de huestes trabajadoras de la informalidad, así,
entre vendedores de chupis, tetas, helados, café y otras cosas, no reunimos
brevemente para definir la ubicación exacta, todos y todas apuntaron a la misma dirección y en unísona voz sentenciaron, el horario es de cuarentena. Así o más claro.
El compartir le existencia deja marcas sicatricez al corazón....