No escribo al burgués multimillonario, la cuna de oro no cubre el vacío de la
orfandad, exalto la contemplación histórica del visionario creador de nuevas
Repúblicas, al padre gestor de independencias, a la consagración absoluta de
Libertador, al mayor genio estadístico, militar, diplomático y humano que haya
parido la humanidad, al artífice de predicciones infinitas, porque al olvido se va
como a la muerte.
Libertador, el hombres de las dificultades, logró imponerse a las perfidas traiciones de los parcos de mentes y tras su muerte, mil veces celebradas, no podrán jamás sepultamos en el olvido....