Y eso es hermoso. Y eso es agotador.
El poeta siente todo al doble. El dolor llega más hondo. La alegría dura menos de lo que quisiera. El amor se vive con una intensidad que el lenguaje común no alcanza a describir. Por eso escribe - no porque quiera, sino porque si no lo saca se ahoga en lo que lleva adentro.
No es pose. No es personaje. Es una forma de estar vivo que no se elige ni se abandona.
El alma de poeta conoce la soledad de una manera particular - no como ausencia de gente, sino como la distancia inevitable entre lo que siente y lo que el mundo está dispuesto a escuchar. Escribe para acortar esa distancia. A veces lo logra. A veces la página se queda corta.
Pero sigue escribiendo.
Porque eso es lo único que sabe hacer con todo lo que es. By j.x.©2026
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