entregarse completo,
entregando el todo y la nada,
saciar la piel
en su orgásmica lujuria carnal
entregarnos íntegros,
vaciar los deseos,
desmaterializarnos,
hasta transformarnos en partículas, hacernos polvo,
volver al origen de la vida,
y nacer poema
desde el sagrado vientre
de la POESÍA.
Al escribir dejamos de ser materia....