Lectura

El Sirviente Y Su Reina

Por nayar soto · México · Poesía

El Sirviente Y Su Reina
El Sirviente Y Su Reina Junio/2014


La flor más bella del jardín eres tú
la flor más bella, como tú no hay otra
desde el primer momento en el que te mire lo creí.


Al ver en tus ojos de miel, el crepúsculo y el amanecer
noche perpetua, oscuro abismo caer placenteramente en el
cuerpo celestial, cuerpo de esfinge
tu perfume que embriaga con locura, misma locura que me enamoro de ti.


Un hombre se ha convertido en el sirviente de una bella mujer
su amada, su reina
la flor más hermosa del jardín.


Con amor el sirviente sirvió a su reina
le entrego un corazón humilde
corazón que ella rechazo.


El sirviente lloro desconsolado
por vencido él no se dio
conquistaría a su reina de una y mil maneras
ha ese amor que herido de muerte lo abandono.


A capa y espada luchara el sirviente
si la batalla lo ha de dictar su vida él ha de dar
noble sirviente convertido en caballero su vida por su amada el dará
si el enemigo a de profanar campo santo advertido esta sangre corriendo abra.


Aquel bravo guerrero campo santo protegió
con míticas bestias el sirviente librar batalla, su espada aquí y haya corto
resguardar sagrado campo donde una flor germino, la reina de su alma de su corazón.


Montado en caballo blanco cabalgo hacia las montañas
el sirviente fue en busca De un obsequio
flores de tierras, lejanas tierras de nadie
donde solo el sonar del viento les hace compañía.


Bajo del corcel, camino hacia ellas. La brisa cubría con rocío todas las flores y el rostro de aquel hombre
el sirviente tomo su espada y dirigiese a la nada exclamo unas palabras
"amada mía reclamo estas flores en tu nombre, flores de tierras lejanas su dueña las reclama"
Seis tulipanes y cuatro rosas el sirviente corto, la espada de clorofila se manchó.


Aquel ramo le entrego
suplicando que volviera, amada mía vuelve a mí
mi corazón callara en silencio te amara
vuelve amada mía mi reina tu sirviente seré yo.


Sin ti no hay atardeceres bellos puesto que no veo tus ojos
si ya no estás junto a mi mis noches serán tistes y frías
mi reina lo siento vuele a mí.


No dejes solo a tu sirviente a este noble amigo
El sirviente a herrado con dolor y agonía ha de pagarlo
Siempre este lamento eterno estará en su corazón
La herida sanara, la cicatriz jamás se ha de borrar.


Tu nombre sembrado en mi lengua
mi reina oh mi reina ¿Cómo borrar tu nombre?
¿Cómo olvidarte? ¿Cómo hacer que el dolor desaparezca?
¿Cómo le has hecho? Olvidarte de mí fue fácil.


Ya los demás plebeyos lo decían que a tu lado sufriría
¡alejarse de ella! Nada bueno obtendrá usted
el sirviente cegado por la belleza de su reina ignoro a los plebeyos que advertían.


Limpiando mi llanto reflexiono
¿Tus palabras de agradecimiento solo fueron embustes?
Mi reina pregunto
¿Tu repudio me abre ganado?
Mi reina se sincera.


Llorando por la mujer de su vida se encuentra el sirviente
Un amor que talvez ella no ha de merecer
Sus ojos se han secado, las lágrimas formaron ríos y lagos
Los lagos se trasformaron en mares, mares donde un marinero está naufragando.

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