Lectura

Semillas

Por Benedito de Souza Demanciano · España · Otros

Semillas
La vida se nos entrega como un campo silencioso, vasto y vulnerable, donde cada gesto es una semilla y cada decisión un surco abierto en la tierra del alma. Sembramos con esperanza, con miedo, a veces con fe ciega, y otras con la torpeza de quien aún no ha aprendido a leer el cielo. Regamos lo que creemos correcto, vigilamos el crecimiento, arrancamos las malas hierbas que reconocemos... pero no todas tienen rostro conocido.
Porque incluso en el campo más cuidado aparecen los mercaderes de semillas imposibles. Llegan con palabras brillantes, promesas rápidas, frutos sin esfuerzo. No pisan la tierra: la señalan. No conocen la espera: la desprecian. Y su engaño no está en la semilla, sino en la prisa que despiertan en quien duda de su propio cultivo.
El campo de la existencia exige paciencia, silencio y discernimiento. No todo lo que brota alto da buen fruto, ni todo lo que tarda es estéril. Hay semillas que crecen lentas porque echan raíces profundas, y otras que germinan rápido porque no piensan quedarse.
La sabiduría no consiste en sembrar más, sino en aprender a proteger lo sembrado. Y quizá la verdadera madurez del alma sea esta: dejar de buscar semillas mágicas y confiar, por fin, en la verdad humilde de la propia tierra.

Valoración: 0.0/5 (0 votos)

Comentarios

Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en compartir una opinión respetuosa.