Lectura

LIKE A VIRGIN

Por Fernando Abreu · México · Sátira

LIKE A VIRGIN
LIKE A VIRGIN

Veintisiete.
El once de junio cumplo veintisiete años y seguiré siendo virgen.
No tengo insomnio, ni siquiera curiosidad. Para mí, el sexo es como si me invitaran a comer una sopa de albóndigas: la detesto; la noto innecesaria y su olor produce náuseas. No es miedo a la penetración; da lo mismo si es un pene, un dedo, un frasco de mayonesa o un tubo. Poco importa. No hay hambre. Escucha bien: no se me antoja ni un bocado.
¿Alguna vez lo intenté? Por supuesto. Fue hace años. Engullí seis cervezas antes de agarrar valor. Fue en una fiesta con un tipo guapo que fingió interesarse en mí. Yo tomé la iniciativa: hablamos un par de estupideces y lo arrastré a un rincón oscuro. Terminó en un faje tosco, molesto y, sobre todo, aburrido.
¿La masturbación? El mismo resultado: n-a-d-a.
Y antes de sacar conclusiones, te advierto: no soy frígida ni santurrona. Si piensas que "no lo hice bien", tu argumento es basura. Tuve la mejor asesoría del mundo. Verás, a los diecinueve, mientras estudiaba enfermería, recibimos una ponencia sobre educación sexual. La profesora entró al aula con un desenfado casi agresivo. Esbozando una sonrisa maliciosa, nos soltó que, antes de ser psicopedagoga, había trabajado de puta. Así, con todas sus letras: P-U-T-A.
No recuerdo cómo empezó su historia -por gusto o necesidad-; es lo de menos. Vi cómo ordenó a dos compañeros arrastrar el escritorio al centro del salón. Nos hizo formar un círculo, como en un ritual. Y entonces, ¡pum!, saltó sobre la madera. Sin falda, boca arriba y con los muslos hacia el techo, dejó que los calzones se deslizaran hasta los pies.
-Acérquense y aprendan. -ordenó con una suavidad engañosa.
Humedeció sus dedos para explorar sus propios pliegues, mostrándonos lo que llamaba las "zonas dulces". Sus movimientos pasaron de la lentitud al frenesí. Arqueó la espalda, su rostro se llenó de muecas y de su boca brotó un jadeo rítmico: "uji, uji, uji".
Permanecimos con la boca abierta, como estatuas ante el milagro. Un compañero, incapaz de procesar el estímulo, se sacó la verga en el acto y se masturbó en medio del aula. Lo juro, es real. Lo observé con la frialdad de un forense.
Después de eso, insistí un par de veces. La última fue a los veintitrés, entre bostezos. Siento desilusionarte. No hubo chispas, ni fuego, ni "instinto carnal". ¿Que si necesito enamorarme? ¡Para nada! Me gustan las novelas de Jane Austen, pero el amor es irreal, pura ficción; una idea sutil para no volvernos locos. El sexo es simple mecánica.
¿Qué harías si enfrentaras el fin del mundo y tuvieras la opción de perder mi virginidad?
Tu pregunta es una trampa hipotética. Pero te diré algo: hace cuatro años, en una feria donde actuaba Niurka, se desató una balacera. El caos fue total. Mi hermana y yo nos refugiamos en una heladería; el encargado, un tipo idéntico a Zac Efron, bajó la cortina metálica y me abrazó de forma protectora. Resultó el escenario perfecto para un último encuentro desesperado, pero aprisionada por sus brazos musculosos, yo solo sentía un hambre voraz. Preferí devorar una bolsa de papas con chile jalapeño; el crujido entre mis dientes tapaba el estruendo de los disparos y sus suspiros de galán de cine. Si iba a morir, quería despedirme saboreando mis papas favoritas. No te rías. Cuestión de prioridades.
Ahora, volviendo a lo nuestro.
Me agradas, tienes ojos lindos y se nota que te gusta leer. No entiendo tu insistencia por "ayudarme". Tus consejos no van a cambiar nada. De mi parte no habrá un final feliz. Amigos y ya. Ese fue el trato.
Total, ya estamos metidos. La cama está lista y mis ganas en cero.
¿Traes condón?

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Comentarios

Rey Neira Bustamante Admin

Si esto es pura literatura, te felicito, de verdad dan ganas de ofrecer ayuda, si es imaginación logras que el lector píense que es una historia real. y si fuera real es lamentable, la sexualidad es hermosa, me gustaría seguir leyéndote de otra temática...

Fernando Abreu

¿Y si son ambas? Escuchas una anécdota, le sumas otro tanto de ficción.
Gracias por la lectura.

Liyanet Caraballo Ulloa

Si es real, de veraz que necesita ayuda, una especialista talvez. Pero me gusta mucho su estilo y la forma de narración. Muchas gracias

Fernando Abreu

Hola, Liyanet. Lo real muchas veces se queda en anécdota. Cualquier evento real que usemos debe ficcionarse, agregar capas de imaginación. Intentar hacerlo literatura. Saludos.