Lectura

En privado, a Isaloren Quintero.

Por Luis Soto · Venezuela · Historia real

En privado

A Isaloren Quintero.

Por otro lado, el machismo es engendro del patriarcado, me crié bajo sus sábanas y nuestras abuelas y madres también. Hago un inciso, mi abuela
materna Juana Bertha, fue una ferviente defensora de su género, no de su sexo, de su condición de mujer, y lo hacía con una elegancia política, siendo analfabeta. Con ella aprendí a comprender ese otro universo, no el de la vulva y el vientre, sino la inteligencia para romper los estereotipos y ataduras del sistema patriarcal. Siempre me contaba cómo consiguió un préstamo para montar una pulpería, allá arriba, en las montañas de Quiripital. Y de cómo una vez, mi abuelo materno llegó ebrio y le ordenó cerrar la pulpería que
estaba con mucha gente comprando, y haciendo oídos sordos, se le plantó con ese carácter recio y le respondió que no iba a cerrar porque ella paga capital, intereses, más un impuesto para poder funcionar. Por esa actitud, mi abuelo le lanzó un puñetazo que ella esquivó y que fue a dar contundente contra la pared de barro, se incorporó y siguió atendiendo su negocio.
Cerró la puerta de la pulpería, le sobó la muñeca, le sirvió la cena, le acomodó un catre para que durmiera afuera y cerró la puerta de la habitación conyugal. Que así duró 31 días, sin abandonar sus obligaciones de esposa, hasta que mi abuelo, envuelto en vergüenza aceptó su error y le pidió disculpas.

Mi abuela me confesó que esa fue la primera y única vez. Eran charlas largas, sentados en el porche de su casa matrimonial, y allí, me contaba sus recuerdos y vivencias, me contaba cosas interesantes cagadas de anécdotas, de sus labios escuché decir: los hombres tienen pene, no joda, pero nosotras tenemos vagina. En cambio mi madre era femenina, muy femenina, coqueta y a la moda, totalmente opuestas.

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Comentarios

Luis Soto

Crónica relajada por mi abuela....