Lectura

Por ser tú

Por Antonio Serra · Chile · Poesía

Por ser tú
Te vi entre muros y polvo, entre piso y techo.

Al verte en tu ventana estabas distante, en la puerta estabas hermosa y cuando te hablaba tu luz llenaba el espacio de mi alma inconclusa.

Sentí la energía de un alma necesitada.

Tu alma estaba triste, tu crazón latía lento, tu alegría se había ido.

Abandoné mi vida para unirme a la tuya.

Dejé atrás mis sueños pasajeros, confié en el sentimiento, me abordé a ti.

El mundo estaba en nuestra contra y pudimos escapar juntos.

Me arrancaste el corazón en un momento en que estaba sin curso, sólo queria encontrarlo y el camino estaba ahí, junto a ti.

Me faltaba tu ser, me faltabas tú.

Tu miedo era el mío.

Y en ese polvo que compartimos, en ese muro que nos señalaba el límite, yo también vi lo que tú viste: Te vi entre muros y polvo, entre piso y techo.


Al verte en tu ventana estabas distante, en la puerta estabas hermosa y cuando te hablaba tu luz llenaba el espacio de mi alma inconclusa.


Sentí la energía de un alma necesitada.


Tu alma estaba triste, tu crazón latía lento, tu alegría se había ido.


Abandoné mi vida para unirme a la tuya.


Dejé atrás mis sueños pasajeros, confié en el sentimiento, me abordé a ti.


El mundo estaba en nuestra contra y pudimos escapar juntos.


Me arrancaste el corazón en un momento en que estaba sin curso, sólo queria encontrarlo y el camino estaba ahí, junto a ti.


Me faltaba tu ser, me faltabas tú.


Tu miedo era el mío.


Y en ese polvo que compartimos, en ese muro que nos señalaba el límite, yo también vi lo que tú viste: un espejo roto Te vi entre muros y polvo, entre piso y techo.


Al verte en tu ventana estabas distante, en la puerta estabas hermosa y cuando te hablaba tu luz llenaba el espacio de mi alma inconclusa.


Sentí la energía de un alma necesitada.


Tu alma estaba triste, tu crazón latía lento, tu alegría se había ido.


Abandoné mi vida para unirme a la tuya.


Dejé atrás mis sueños pasajeros, confié en el sentimiento, me abordé a ti.


El mundo estaba en nuestra contra y pudimos escapar juntos.


Me arrancaste el corazón en un momento en que estaba sin curso, sólo queria encontrarlo y el camino estaba ahí, junto a ti.


Me faltaba tu ser, me faltabas tú.


Tu miedo era el mío.


Y en ese polvo que compartimos, en ese muro que nos señalaba el límite, yo también vi lo que tú viste: un espejo roto.

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