Lectura

El Corazón de Daniel

Por Lord Markus · Chile · Terror

El Corazón de Daniel
¡hey! ¿Qué haces? - preguntó en tono molesto el señor
Arístides - ¿acaso quieres causar un accidente mocoso inconsciente?. Pero el joven Daniel ni siquiera se molestó en
mirarlo, al parecer no le importaba las consecuencias de su actuar, simplemente prendió la mecha de la dinamita y segundos
después, solo se escuchó un estruendo que asusto a la gente que vivía alrededor de aquel lugar que quedaría marcado por la
tragedia y la fatalidad.
Al lugar acudieron la policía, ambulancias y toda unidad de emergencia disponible, se atendieron y trasladaron los heridos a los hospitales y los cuerpos de aquellos que fueron alcanzados por la explosión; con respecto al cuerpo de don Arístides, se encontraron algunas partes de su cuerpo: un brazo, parte de su cabeza, sus piernas, pero del cuerpo de Daniel, solo se encontró su corazón, intacto, su cuerpo se pulverizo, la
dinamita estaba en sus manos al explotar, pero lo más desconcertante de esta tragedia, es que su corazón estaba allí, completo, sin ningún indicio de haber sido alcanzado por la
explosión; La gente comenzó a especular sobre el asunto, algunos decían que era un milagro, otros decían que era algo demoníaco, lo cierto era, que esto no era para nada normal, ni siquiera la ciencia podía explicarlo, era algo tan irreal y difícil de
aceptar.
En todo este asunto, se debía investigar que ocurrió, el porqué de lo ocurrido, solo don Arístides y Daniel sabían lo que paso y ambos murieron en la explosión, así que la policía tendría muchas dificultades en su investigación para esclarecer los hechos, solo se sabía por un testigo que ambas personas estaban en el lugar, pero que o quien desató la tragedia era una incógnita.
Lo que quedo del cuerpo de don Arístides fue a parar a la morgue en espera de la autopsia y de que algún familiar reclamase el cuerpo para darle cristiana sepultura, pero pasando
el tiempo nadie de su familia apareció, nadie lo lloró, nadie lo extrañó, finalmente no tuvo un velorio ni funeral, por lo cual se optó por dejarlo en una fosa común, en la cual su huella en esta vida se perdería para siempre; por otra parte, el corazón de Daniel fue analizado una y otra vez, si ya era desconcertante que nada le ocurriera en la explosión, ahora era más extraño el hecho
de que pasaban los días y se mantenía intacto, fresco, como si tuviera vida, por lo cual, fue depositado en un frasco con un
líquido especial para mantenerlo así y sellado herméticamente.
Pasaron 2 años del trágico hecho, el lugar de la explosión fue demolido y vendido por familiares de don Arístides que por
herencia lo obtuvieron, esos familiares no tenían contacto con el hombre, nunca le quisieron, pero no fue impedimento para
recibir "la herencia", con respecto a la familia de Daniel, solo tenía a su madre, que era una mujer de 53 años al momento de la muerte del joven. Ella al pasar de las semanas del hecho, se fue apagando psicológicamente, la pobre mujer no podía asumir que su hijo ya no estaba, a pesar de tener siempre problemas con él, por lo cual ella en su mente y corazón, sabía que lo ocurrido era culpa de su hijo; ella termino con su propia vida ahorcándose en el patio de su casa.
La gente que finalmente se quedó con el terreno del suceso, construyo una casa, de dos pisos, al principio estaba todo bien y con calma, hasta que se cumplieron 5 años desde la explosión, ese día comenzaron a ocurrir hechos dignos de una película de terror mezclada con horror; Durante las noches de escuchaban pasos y ruidos, los cuales se fueron intensificando con cada noche que pasaba. Cada amanecer era una experiencia aterradora, las paredes y pisos amanecían con manchas de sangre, a veces podían sentir el hedor de un cadáver en
descomposición, cada día era más y más aterrador que al anterior, se escuchaban lamentos, gritos de dolor.
Por más curas y pastores que acudían al inmueble, de nada servían, pues los hechos paranormales no cesaban, las almas de ambas personas que allí murieron, se negaban a abandonar el lugar. Pasaban los días, y comenzaban a escuchar el fuerte latido de un corazón, un latido constante que no se detenía ni de día ni de noche, por otra parte, la casa de la madre de Daniel, cada noche se podía ver su cuerpo colgado en el árbol, y cada persona que lograba verla a los ojos, sentía un frío intenso y al día siguiente sufría algún tipo de accidente, ninguno fatal,
pero sí de gran molestia.
Una noche, una joven miro fijamente hacia aquel árbol, cuando de pronto vio la aparición colgada del cuello, en esta ocasión, el fantasma la vio a los ojos, quedando la muchacha inmóvil, como congelada, el fantasma se dejó ver con más claridad, en estado de descomposición, mirando fijamente a la joven le dijo: "el infierno caerá en donde el corazón de mi hijo esté latiendo". Dicho esto, el fantasma desapareció en la
oscuridad. Exactamente a las 03:00 de la madrugada, el inmueble de la explosión, la casa de la mujer suicida y la Iglesia donde se
mantenía guardado el corazón de Daniel, fueron consumidos por un voraz incendio, la casa donde residían los familiares que
heredaron la propiedad de don Arístides, sufrió una explosión por gas a la misma hora y misma noche, matando a todos sus
ocupantes.
Los lugares que protagonizaron estos horribles hechos, quedaron marcados por las tragedias consumadas allí, cada día y
cada noche se podían sentir ruidos extraños, hedores de cadáveres en descomposición, voces aterradoras, apariciones espectrales, sangre brotando del suelo. Pobres desgraciados sin hogar que ingresaban a estos lugares para refugiarse de la noche, aparecían muertos con expresiones de horror en sus caras.
El corazón de Daniel jamás se dejó de escuchar en el lugar de la explosión, de hecho, el corazón de Daniel no fue consumido por el fuego en la iglesia.
Se decidió llevarlo en avión hasta el
vaticano en Roma, más ese avión se perdió del mapa y no llego a destino, y jamás apareció, ni se supo de su ubicación, ni destino.
(historia extraída de mi libro "Historias Oscuras" , el cual quisiera publicar algún día)

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