Ahí está ella, sentada frente a sus tres hijos, sonriendo, intentando que ellos solo vean a mamá... y no todo lo que lleva encima.
La casa está en penumbras, unas velas iluminan la mesa y alrededor parece no quedar mucho. Pero hay algo que todavía permanece encendido: el amor de una madre.
Por delante, una sonrisa para sus hijos.
Por detrás... una espalda cansada, destrozada por tantas noches sin dormir, por tantas preocupaciones, por cocinar, resolver, buscar, inventar y seguir.
Porque nadie ve cuántas veces una madre se rompe en silencio para que sus hijos puedan verla fuerte.
Y quizás ellos hoy solo recuerden aquella sonrisa frente a la mesa.
No sabrán cuántas veces mamá quiso llorar y eligió abrazarlos.
Porque una madre también se cansa...
también tiene miedo...
también necesita que alguien le diga:
"Mamá, hoy puedes descansar. Yo me encargo."
Cariño, lo que le das con tanto amor, volvera a ti con más amor, me toca la fibra leerte, te abrazo con mucho amor <3