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No quiero que me admiren por ser fuerte

Por N3gr4.om · Chile · Historia real

No quiero que me admiren por ser fuerte
Hay algo que durante mucho tiempo me costó admitir: estoy cansada de ser fuerte.

No porque no lo sea. Creo que la vida se ha encargado de demostrármelo demasiadas veces. Pero hay una diferencia entre ser fuerte y tener que serlo todo el tiempo.

A veces las personas te miran desde afuera y ven la parte que logra levantarse. Ven que sigues haciendo cosas, que sonríes, que escribes, que intentas avanzar. Ven la versión que aprendió a funcionar incluso cuando por dentro todo pesa un poco más.

Y entonces aparecen palabras como "qué fuerte eres", "qué admirable", "yo no podría".

Y sonrío. Doy las gracias. Pero algunas veces quisiera responder algo completamente distinto:

Yo tampoco sé si podría.

Simplemente estoy aquí.

Haciendo lo que puedo con lo que tengo.

Hay días en que no quiero ser un ejemplo de resiliencia. No quiero encontrarle un aprendizaje al dolor. No quiero transformar cada caída en una lección ni cada crisis en una oportunidad para demostrar cuánto puedo soportar.

Algunos días solo quiero estar cansada.

Quiero poder decir que hoy no puedo. Quiero acostarme sin sentir que debería estar haciendo algo más. Quiero que alguien me pregunte cómo estoy y tener permiso para responder "mal" sin tener que explicar por qué mañana voy a estar mejor.

Porque también existe una parte de la fortaleza que nadie suele mostrar.

La de llorar cuando nadie mira. La de sentir miedo y continuar. La de cancelar un plan y después sentirse culpable. La de necesitar ayuda y aun así intentar resolverlo todo sola. La de despertarse sin saber cómo será el día y levantarse de todas maneras.

Quizás hemos confundido demasiado la fortaleza con no quebrarse.

Como si ser fuerte significara no necesitar a nadie. Como si pedir ayuda fuera perder. Como si descansar fuera rendirse. Como si tener un día malo borrara todos los días en que conseguimos seguir adelante.

Yo ya no quiero vivir así.

Quiero permitirme ser fuerte y vulnerable al mismo tiempo. Quiero aceptar que puedo haber sobrevivido cosas difíciles y aun así tener días en los que simplemente no tengo fuerzas.

Quiero dejar de sentir que tengo que demostrarle algo a alguien.

Incluso a mí misma.

Porque quizás la verdadera fortaleza no está en apretar los dientes y continuar siempre. Quizás también está en saber cuándo soltarlos. En dejar de pelear por un momento. En permitir que alguien nos cuide. En reconocer que necesitamos descansar.

En decir:

"Hoy no puedo."

Y no sentir vergüenza por ello.

No quiero que me admiren por ser fuerte.

Quiero que me permitan ser humana.

Con mis días buenos y mis días malos. Con mis avances y mis retrocesos. Con mis ganas de luchar y también con esos momentos en que simplemente quiero cerrar los ojos y descansar.

No necesito que me digan que soy invencible.

Porque no lo soy.

Soy una mujer que se ha roto algunas veces y que, aun así, sigue encontrando la manera de recoger sus pedazos.

Y quizás eso sea suficiente.

Quizás no necesito ser fuerte todos los días.

Quizás basta con seguir siendo yo.

Incluso cuando no puedo más.

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Comentarios

Delphina

Gracias por recordarme que la fragilidad no siempre es cobardía y ser fuerte no siempre significa estar solo de pie.

Nicolás Burón

Coincido.

N3gr4.om

Quizás eso es justamente lo que más me ha costado aprender: que ser fuerte no significa estar de pie todo el tiempo. A veces también hay fortaleza en reconocer que estamos frágiles y dejarnos sostener. Gracias por leerme Delphina y Nicolás. ?