Lo de las expectativas es algo sorprendente. Ya me ocurrió cuando leí El centinela, de Arthur C. Clarke. A bote pronto podría parecer un desconocido, pero profundizando se descubre a un gran escritor de ciencia ficción, físico, matemático e inventor: un auténtico genio.
El centinela es el relato que sirvió de base para 2001: Una odisea del espacio. Es un cuento breve que narra cómo el explorador que encuentra un artefacto en la Luna desvela la clave del mismo. Más tarde, Clarke amplió esta idea en la novela y el guion de la película sobre el extraño monolito negro que guiaba a los humanos hacia Júpiter. La historia sigue a unos astronautas y a una avanzada inteligencia artificial, HAL 9000, que tenía la capacidad de tomar sus propias decisiones sin consultar con los humanos... tal como parece que está empezando a ocurrir ahora con la IA.
2001: Una odisea del espacio fue una brillante película nacida de un guion con poderes premonitorios. Lo de ahora va a ser un "sálvese quien pueda". Dije que faltaban 472 días para el OFF, pero tendré que rectificar a la baja; en dos meses os diré algo, porque esto está avanzando en progresión geométrica.
B.M.
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