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GEOFIDELIDAD

Por Don Bértigo · El Salvador · Humor

GEOFIDELIDAD
Eustaquio Ristocli tenía una obsesión numérica por las mujeres. Era la cantidad y no la calidad; y su oficio de agente viajero le facilitaba su afán. El día que lo conocí en su oficina, me llamó la atención un mapa lleno de chinchetas de bola.

-- ¿Y se puede saber? -pregunté.

Eustaquio se alzó de su sillón con humos de gran conquistador.

-- Las chinchetas, amigo mío, son mis conquistas amorosas... -hizo una pausa señorial-. Como ve, he tenido amores, y muchos, en cada departamento.

Entonces me detuve a mirar con más atención. Conté las chinchetas de un departamento: once amores en Cuscatlán. Y éste era un promedio, aunque San Miguel era el más poblado.

Justo entonces apareció lo que no puede pasar inadvertido: en Sonsonate había una sola chincheta.

-- ¿Y por qué solo una?

Eustaquio, ahora, se sentó con aires de un señor de familia.

-- Verá, mi amigo, mi esposa es de Sonsonate... Y yo a mi esposa le soy fiel.

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