Sin embargo, era de la parte espiritual de la que más le gustaba hablar. Explicaba que los que comen carne adquieren toxinas emocionales o energía de sufrimiento. Esta energía maligna, decía ella, se genera por la adrenalina y el cortisol liberados por el animal durante el sacrificio.
Su confianza la llevaba al extremo de consumir vegetales sin cuidarse de su salubridad. Cierto día, consumiendo sin control almendras amargas, adquirió linamarina. La linamarina es un glucósido que produce cianuro de hidrógeno, una toxina que bloquea el transporte de oxígeno a las células. Como consecuencia, Violeta Césped cayó en coma.
Angustiados, sus seguidores acudieron a toda acelga al hospital Parras para averiguar su estado.
-- Díganos, ¿cómo está nuestra amiga, doctor?
El médico cortó por lo sano.
-- Muy mal... ella ha quedado en estado vegetal.
Y todos bailaron de alegría.
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Comentarios
Pues... léelos todos, por que están hechos con el mismo molde.
me encanto el final muy tragicómico, es un gran gancho al hígado a los vegetarianos