Al acabar la película hubo un diálogo entre el director, un actor y el público, un diálogo corto pero emotivo y brillante.
Antes de entrar en la sala, maquiné quedarme después de acabada la película y proponerle a Vicent lo que le he propuesto de palabra en dos minutos y por escrito al llegar a casa en un e-mail.
Tengo una habilidad innata que he practicado toda mi vida: en pocos segundos puedo evaluar y conceptuar a las personas, y puedo decir que no me he solido -he querido utilizar este verbo en este tiempo- equivocar.
Con Monsonis no me equivoqué, pero no de esta vez en persona, ya que lo tenía clasificado por un vídeo que vi de la Caixa Rural de Borriana en el que explicaba su película. Vicent es de esas personas con las que puedes hablar o estar escuchándole horas por su minuciosidad, su llaneza y su franqueza; si fuera político, le daría mi voto sin leer todo su programa.
Volviendo al inicio del relato sobre mi habilidad para eludir, diré que Vicent me ha contestado desde Barcelona. Yo sé de su falta de tiempo y le dije que mi propuesta no es para ya, lo primero es su magnífica obra y todo lo que compete a que sea vista y degustada, y hubiera podido decirme cualquier cosa declinando mi ofrecimiento, que yo hubiera entendido de antemano; solo con leerme ya me conformo. Le dije que tengo algo que puede ser útil y me ha emplazado para dentro de un mes. Yo seré cauto y fiel y esperaré uno, 2, 3 y 12 meses si es preciso, porque la película tiene un encanto y una verdad que yo respeto por encima de todo.
Mi "odisea", como dice Vicent Monsonís, ya está culminada; faltan cosas, pero lo que yo pretendía se ha conseguido. Ahora estoy en el camino de vuelta a Ítaca disfrutando y degustando el resultado de una lucha que parecía que no iba a llevar a ningún puerto, y ya veo las luces de tierra y a mi amada Ley 4/1998 de Patrimonio Cultural Valenciano mirándome de lejos y agitando el pañuelo blanco que me da paz y ganas de emprender otra cosa que tengo ya en mente.
Yo estoy feliz por haber conocido a Vicent, con eso me vale, y con ver su película y las que vengan detrás.
Si no la has visto... ve, porque merece la pena...
Película histórica que deberían ver los jovenes de cualquier lugar.