Lectura

CONVERSACIÓN COSMOPOLITA

Por Antonio Rolando Arenas · Argentina · Otros

Otra vez aquí en el Buffet escuchando los rumores, las voces: conversaciones que oscilan, que se pierden entre risas envueltas en olas de humo... Ya entró Dornheim mi profesor de Alemana, de Goethe, de Werther, y mi recuerdo de Neruda, de su geografía, y el sabor de un café perdido en el fondo oscuro de mis conversaciones... Dornheim viene hacia mí con su té en la mano, gira delante de mi mesa y se sienta casi enfrente, revuelve su té y toma algunos sorbos mirando hacia el afuera, más allá de la ventana donde queda el Sur... Se queda mirando con sus ojos de sapo, de buitre lector con anteojos de botella... Y los rumores... Y yo y yo: mi saco de poeta buffetero, cantaclaro y ruiseñor, y el rumor: un eco lejano de Cartagena, imágenes de mares, de pescadores, de mujeres, de hombres, de amores insepultos, de chilenas, de empleadas ofendidas, ofuscadas, fastidiosas, vergonzosas... Dornheim se marchó, dejó la taza en la mesa junto a las migas olvidadas, extraviadas... Silencio! Entra más gente, gente que se suma, que habla, que conversa... Y yo, yo con mi religión de poeta, de asesino de finitudes, mi religión de provocaciones y un Hola!, Cómo te va! De alguien que se me acerca y se va a otra mesa, a otra isla, a otro continente, a otro tiempo y yo... Yo que quiero verte, hojearte en mis páginas, saborearte en algún increíble café y otra vez la música que viene y se va como una chilena orgullosa y más gente que viene, que llega, que conversa, que dialoga sobre mis hombros, a mis espaldas y que me atropella con las sillas en los espacios y más ruido y otro golpe y mi pluma rabiosa, nerviosa, que juega y escribe naturalmente mientras espero verte otra vez y una risa y un profesor que me observa a la vez que se pasea por uno de los pasillos y yo, yo con mi religiosidad de hombre sanguíneo, autóctono, posible, absorbente, enfermizo, cariñoso... y el ruido, más ruido, risas, músicas, voces, golpes, cucharitas que revolotean silbidos y un estudiante ajeno que se acerca, mira no sé qué, se vuelve, conversa, se va, y más gente que viene y esta alegría de escribir, de gente que se suma en una conversación cosmopolita y alguien que saluda y el recuerdo de un tirano y esta tarde de sol y el hola y vos y un beso que juegan a mis espaldas y un perrito que vagabundea tranquilo y el rojo de un sacón de una mujer que conversa con libros de pedagogía y yo, yo otra vez y vos, vos mujer infinita que vas y vienes, que me hurgas la memoria...

Valoración: 0.0/5 (0 votos)

Comentarios

Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en compartir una opinión respetuosa.